El color de tu cocina empieza por estas tres preguntas.
El color adecuado para una cocina casi nunca sale de un catálogo. Viene de leer bien el espacio antes de abrir ninguna muestra.Los materiales que ya existen, la luz que recibe, lo que se ve desde la ventana y la forma en la que se va a vivir cada día. Cuando el punto de partida es ese, elegir un color deja de ser comparar opciones y pasa a ser la consecuencia lógica de todo lo demás.
Hay tres preguntas que ayudan a llegar ahí, y conviene hacerlas en orden.
¿Qué hay ya en tu cocina y no va a cambiar?
¿Qué ves desde tu cocina?
¿Qué quieres que ocurra en ese espacio?