Madera y linóleo: los dos acabados naturales para frentes de cocina
Hay dos gamas en CUBRO que vienen directamente de la naturaleza.
La madera, de un árbol. El linóleo, del aceite de linaza, la madera de pino, la harina de roca y el yute. No son materiales sintéticos con aspecto de algo natural, son naturales. Y eso cambia cómo se sienten, cómo se comportan y cómo evolucionan con el tiempo.
La laca y el laminado tienen sus propias ventajas, mayor uniformidad, mantenimiento más sencillo, paleta más amplia. Son la elección correcta para muchos proyectos. Pero hay algo que no tienen: la calidez táctil y visual que solo da un material de origen orgánico. En una cocina, eso se nota cada día.
Lo que tienen en común
Madera: la única superficie que no puede replicarse
Linóleo: tacto, color orgánico y presencia tranquila