El material no es una elección de estilo. Es una elección geográfica.
Ventura Studio está rodeado de roble. El bosque no es el fondo del proyecto, es su contexto más inmediato.
La decisión de usar WOOD Roble en el interior no se tomó en una sala de muestras. Se tomó mirando por la ventana. Cuando las puertas de la terraza se abren, la veta de los armarios y la corteza de los árboles de fuera mantienen la misma conversación. La sierra ya está dentro. El material cierra la distancia entre dónde estás y cómo se siente el espacio.
La mayoría de los interiores podrían estar en cualquier sitio. Este no podría estar en ningún otro.
"Abrí las puertas el primer día y pensé: aquí está. Esto es exactamente lo que tenía que ser."
Esa sensación de estar exactamente donde estás, sin que el espacio te lleve a otro sitio, no se consigue con decoración. Se construye desde el principio, con una sola decisión bien tomada.
La cocina que ordena la sala
La cocina no está contra la pared. Es un volumen exento de WOOD Roble, de suelo a techo, que se asienta en el centro de la planta abierta y organiza el espacio a su alrededor sin dividirlo.
Define la zona de comedor sin cerrarla. Separa la cocina del salón sin levantar un tabique. Y porque es el mismo material que el resto de la casa, ancla el espacio sin dominarlo.
Los espacios abiertos tienen un problema del que se habla poco: sin paredes, nada indica dónde termina una cosa y empieza otra. La estancia simplemente continúa. Lo que muestra esta cocina es que no hacen falta paredes para crear esa estructura. Hace falta un centro. Un volumen sólido alrededor del cual el resto de la sala encuentre su lugar.
Una vez que ese centro existe, el sofá sabe dónde ir. La mesa también. Todo encaja.
Hay casas que se sienten como un conjunto de habitaciones bien decoradas. Y hay casas que se sienten como un solo lugar.
Esta es de las segundas. No porque todo sea igual, sino porque todo pertenece al mismo sitio. El roble de dentro y el roble de fuera no son una coincidencia. Son la razón por la que, al entrar, no hace falta ajustarse a nada.
La casa ya estaba esperando.