Cómo diseñar una cocina eficiente: distribución, zonas y almacenaje
Una cocina puede tener buenos materiales, buena luz y un acabado impecable — y seguir siendo incómoda de usar. Lo que determina si una cocina funciona bien en el día a día no es el aspecto. Es cómo están organizadas las zonas de trabajo y cómo se mueve alguien dentro de ellas.
Cuando se planifica bien desde el principio, la cocina no se nota. Todo está donde tiene que estar, sin desplazamientos innecesarios, sin cajones que bloquean el paso, sin tener que cruzar de un extremo al otro para coger la sal. Cuando no se planifica, esa incomodidad se repite varias veces al día, todos los días.
Las tres zonas que tiene que tener cualquier cocina
El triángulo de trabajo: por qué sigue siendo el principio más útil
El almacenaje: el error que más se repite
La integración con el salón: eficiencia primero, visual después