Cocinas pequeñas: tres ideas equivocadas que cambian cómo diseñas la tuya
Hay una forma muy habitual de empezar a pensar una cocina: con una cifra.
Los metros que hay. Los que faltan. Los que ganaríamos si tirásemos un tabique o desplazásemos una pared.
Pero los metros cuadrados dicen relativamente poco sobre cómo va a funcionar una cocina. Dos cocinas con la misma superficie pueden ser completamente distintas dependiendo de cuánto se cocina, cuántas personas las utilizan, qué necesitan guardar y cómo se distribuyen las zonas de trabajo.
Por eso, antes de preguntarnos cómo hacer que una cocina pequeña parezca más grande, quizá convenga cuestionar otra cosa: ¿necesitamos realmente que lo sea?
Hay tres ideas que aparecen constantemente al diseñar cocinas pequeñas. Y las tres merecen revisarse.