Los espacios que nadie diseña: el armario, el baño, el recibidor.
Hay una parte de la casa que dice más de cómo vives que cualquier otra.
No el salón. No la cocina. El armario que acabó siendo un cajón desastre. El baño donde las cosas se acumulan porque el estante se quedaba corto. El recibidor donde va a parar todo lo que no encaja en ningún sitio.
Esos espacios no salen en las revistas. Pero son los que usas dos veces al día, todos los días, cuando tienes menos paciencia para que algo no funcione.
El caos no es tuyo: es del diseño
Diseña primero. Ordena después.
Cuanto más lo usas, más importa cómo está diseñado.