Todo empezó por una sensación, no por un acabado.

Son dos personas que pasan el día tomando decisiones sobre imagen, diseño y composición. Acostumbradas a preguntarse qué funciona, qué tiene intención detrás y qué merece quedarse.

Cuando llegó el momento de diseñar su propia casa, hicieron exactamente lo mismo.

No empezaron con un tablero de referencias ni con una carpeta llena de imágenes. Empezaron preguntándose cómo querían vivir allí. Y cómo querían que se sintiera alguien al cruzar la puerta.

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  • Cómo diseñar tu propia casa cuando trabajas con el diseño cada día

    La cocina es donde esa idea toma forma.

    En este apartamento, cada elemento tiene un papel, y la cocina no es una excepción. No es el centro de la vida social de la casa, es el espacio que hace que todo lo demás funcione. Aquí se prepara el aperitivo, se sirven las copas y todo está donde tiene que estar para que la conversación pueda seguir en el salón.

    Es el backstage de la casa.

Una cocina pensada para recibir: el espacio que hace funcionar el resto

Una cocina pensada para recibir no necesita convertirse en el centro de atención. Solo necesita resolver bien todo lo que ocurre antes, durante y después.

Por eso la distribucion, el almacenamiento y los materiales se pensaron con el mismo cuidado que cualquier decisión de diseño del proyecto.

Madera de cerezo y INOX: dos materiales que se necesitan

La combinación de madera de cerezo y acero resume muy bien esa forma de trabajar.

La madera aporta calidez, textura y profundidad. El acero aporta precisión y equilibrio. Ninguno intenta imponerse al otro.

La madera hace que el acero se sienta menos frío. El acero hace que la madera no se sienta rústica. Cada material aporta algo que el otro no puede ofrecer, y precisamente por eso funcionan tan bien juntos.

Lo que queda cuando todos se han ido

El apartamento sabe recibir, pero quizá su mejor momento llega cuando todos se han ido.

De noche, con la luz tenue. Ella leyendo en el salón. La cocina al fondo, en silencio.

Un espacio que funciona igual cuando no hay nadie mirándolo

Esa es probablemente la mejor medida de un buen proyecto: que funciona igual de bien durante una cena con amigos que un martes cualquiera.

Su casa es su mejor trabajo.

Proyecto:

Miriam Hernandez

Fotografías:

Maru Serrano